Inglaterra celebra el bicentenario de la autora de ‘Jane Eyre’, la mayor de las hermanas Brontë. Es la excusa perfecta para visitar su tierra natal en Yorkshire.
Como si de la realeza británica se tratara, las hermanas Brontë poseen una región en la campiña inglesa que lleva su nombre: Brontë Country. Vivieron hace dos siglos, escribieron obras que las convirtieron en eternas y que, aún hoy, siguen siendo objeto de adaptaciones en cualquier formato, referentes del pensamiento feminista y estandartes de la literatura universal. Doscientos años después del nacimiento de Charlotte, la mayor de ellas (el 21 de abril de 1816), Inglaterra se prepara para un año de celebraciones. Es el momento idóneo para que visites su tierra natal en West Yorkshire, un área en los Peninos (formación montañosa conocida como la ‘espina dorsal’ de Inglaterra) que en agradecimiento recibe el apellido de quienes le dieron fama. Una región de páramos de inviernos largos y uno de los espacios verdes más grandes de Europa, que sirvió como escenario de sus historias, y que también es conocido como ‘el condado de Dios’ y ‘el jardín de Inglaterra’.
La familia Brontë estaba compuesta por el matrimonio y seis hijos. Sin embargo las responsables de su reconocimiento mundial han sido las tres escritoras: Charlotte, Emily y Anne. Nacieron en Thornton, cerca de Bradford, donde puedes visitar con cita previa la casa natal y acudir el 21 de abril a la misa en honor de Charlotte en la iglesia de Saint James (a las 11:00).
Haworth, el centro de la familia Brontë
El lugar donde vivieron y crearon sus obras fue Haworth, población a la que se mudaron cuando su padre fue nombrado párroco de la iglesia y hoy corazón del Brontë Country. Alberga tiendas de recuerdos, restaurantes y por supuesto librerías. Es muy frecuentada por turistas, especialmente japoneses: fans incondicionales de las hermanas, cuentan con una sucursal de la Brontë Society y ‘Cumbres Borrascosas’ es una novela de culto para ellos (en 2002 Minae Mizumura creó una adaptación libre que tiene por escenario la posguerra nipona).

En Haworth se encuentra uno de los museos literarios más importantes del país y sede de la Brontë Society: Brontë Parsonage Museum, abierto todos los días de 10:00 a 17:00 (de abril a octubre hasta las 17:30). Es el centro de las actividades del bicentenario de Charlotte. Entre las citas, la exposición ‘Charlotte Great and Small’ (hasta enero de 2017) una muestra con sus pertenencias como un pedazo de vestido que lució para una cena en Londres, unas botas, manuscritos y cartas personales. Para esta celebración el museo ha prestado algunas obras pictóricas al National Portrait Gallery de Londres que serán expuestas del 22 de febrero al 14 de agosto. También el londinense Museo Soane (Sir John Soane’s Museum) acogerá una exposición gratuita sobre el bicentenario del 15 de marzo al 7 de mayo.
‘Brontë Way’, siguiendo los pasos de las hermanas
Para conocer cada detalle de todos los lugares importantes en las vidas de las hermanas y sus obras, lo mejor es que realices el ‘Brontë Way’. Un camino peatonal rural de 70 kilómetros con varios puntos de interés como el puente, la silla y la cascada Brontë, parajes naturales que han adoptado su apellido para atraer al turismo. La ruta parte de Oakwell Hall (Birstall) un lugar que recuerda a la casa Fieldhead de la obra ‘Shirley’ de Charlotte, y termina en Gawthorpe Hall (Burnley), mansión muy visitada por ella por ser la casa familiar de su amigo John Kay-Shuttleworth. Por supuesto, el recorrido atraviesa Haworth y Thornton, así como Top Withens, ruinas de una granja que sirvió de inspiración a Emily para ‘Cumbres borrascosas’.

Puedes empaparte de esta ruta con los libros escritos por Marje Wilson y Paul Hannon mientras alquilas por días una casa rural en los Brontë Country Cottages (a las afueras de Haworth). También North Yorkshire se convirtió en escenario de novela. A seis kilómetros de Ripon está Norton Conyers, la casa de campo que sirvió de inspiración a Charlotte para su particular Thornfield Hall, y la historia de una mujer que vivió recluida en el ático le fascinó tanto que la utilizó para construir su personaje de la esposa de Rochester. Puedes visitar la propiedad de marzo a agosto.

Obras y lugares para la eternidad
Las hermanas Brontë traían la afición literaria en la sangre ya que su padre era escritor y su madre, poetisa. Por miedo a que sus ideologías feministas (claramente adelantadas a la época) les cerraran puertas, publicaron las primeras ediciones de sus obras con seudónimos masculinos. Leerlas es ahondar en sus propias biografías. Es el caso de Anne que escribió ‘Agnes Grey’ basada en su experiencia como institutriz de unos niños malcriados. Más famosa es la obra de Emily, ‘Cumbres borrascosas’, que gira en torno al amor frustrado y que ha sido adaptada a musicales, novelas radiofónicas, teatrales y varias películas, entre las que destaca la versión de 1992, protagonizada por Juliette Binoche y Ralph Fiennes (compañeros más tarde en la aclamada ‘El paciente inglés). Thrushcross Grange, la casa de los Linton en la novela de Emily, es Ponden Hall, un Bed & Breakfast con habitaciones temáticas de las hermanas. En el caso de Charlotte, su ‘Jane Eyre’ es una de las novelas románticas más famosas de todos los tiempos y una de las primeras obras feministas. Su última adaptación ha sido en 2011 con Mia Wasikowska (‘Alicia en el país de las maravillas’) y Michael Fassbender (‘Steve Jobs’), rodada en Haddon Hall, una casa de campo medieval en Bakewell (Derbyshire) que además de escenario de películas es un lugar de celebración de bodas.

Una vida poco romántica
Sus obras les dieron el respeto de la crítica pero el hecho de ser tres hermanas, las tres escritoras y con unas trágicas vidas casi idénticas terminó de forjar su leyenda. Sus desgracias comienzan con la muerte de su madre a causa de un cáncer ovárico siendo aún niñas. Tres años después, en 1825, sus dos hermanas mayores, María y Elizabeth fallecieron de tuberculosis al salir del Clergy Daughter’s School de Cowan Bridge (Lancashire). La experiencia de Charlotte en este colegio le sirvió para inspirar en la ficción el cruel internado Lowood, donde Jane Eyre pasa su infancia. De las tres hermanas más famosas de la literatura romántica inglesa fue Charlotte la más longeva consiguiendo llegar hasta los 38 años, edad a la que murió recién casada y embarazada. Hoy las tres descansan en el cementerio de la iglesia de Haworth donde durante años se escucharon los sermones de su padre. En 2012 fue rehabilitado gracias a los habitantes que pusieron de su bolsillo para restaurar la cripta de sus vecinas más ilustres.