En los parques, en el metro o paseando. Alimentarse fuera de casa es una costumbre extendida en muchos países. Conoce la especialidad ‘callejera’ en cada zona.
Una de las costumbres que más extraña a los forasteros que visitan España es la poca tradición que hay de comer por la calle. A la inversa, cuando un español viaja por el mundo tiene la oportunidad de elegir entre la amplia cantidad de opciones gastronómicas. Muy variadas, de países lejanos entre sí, pero con un denominador común: todas al aire libre.

Comida callejera y occidental
Madrid ya se está poniendo las pilas con MadrEAT. Un ‘street food market’ ambulante repleto de ‘food trucks’ que ejercen de sucursales temporales de restaurantes y productores de la capital. Pero esta costumbre está más extendida fuera de nuestras fronteras. Las películas americanas muestran a sus protagonistas comiendo perritos calientes, hamburguesas, pizza o gofres por la calle mientras se desarrolla la acción. No es solo ficción y no son los únicos. En Europa se entiende como un tentempié. Es el caso de los ‘Imbiss’ alemanes, establecimientos ambulantes con recetas culinarias de preparación rápida como ‘Weisswurst’ (salchicha blanca comúnmente servida con un ‘pretzel’ y mostaza) o ‘Currywurst’ (salchicha alemana asada servida con kétchup o curry y patatas fritas). En Reino Unido puedes comer ‘fish and chips’ para llevar. En Bristol, por ejemplo, los ‘food trucks’ del Eats Market (BEATS) ofrecen recetas inusuales, como un donut relleno de ingredientes salados, además de música en directo. Y en Kauppatori, la plaza del Mercado de Helsinki, se sirven arenques y salmón.

Asia: cuestión de cultura
Al contrario que en España, lo menos común para los asiáticos es ir a casa a cocinar. Ellos prefieren comer en la calle o comprar la comida preparada para llevar. Los menús son muy amplios y el precio muy bajo. En términos generales, puedes tomar un plato completo por un euro. Bangkok, Pekín, Nueva Delhi, Calcuta, Bombay o Singapur están plagadas de ‘food courts’, mercadillos formados por puestos de comida que copan las calles. En India se puede tomar desde el clásico curry o pollo ‘tandoori’ hasta dulces como ‘lassi’, yogur de sabor a frutas, o ‘jalebi’ y ‘gulab jamun’, masas fritas bañadas con almíbar, en forma de hilos o como buñuelos. En Tailandia, la comida es tan importante que pasan el día picando, por eso hay puestos por todas partes. Además, cuando se saludan, en vez de decir “¿Qué tal estás?”, utilizan una expresión que significa “¿Has comido ya?”. En Bangkok es común encontrar grandes ‘buffets’ donde es posible llenar el plato mezclando carnes, pescados, verduras y arroz por uno o dos euros. En China econtrarás puestos donde sirven saltamontes y grillos fritos, serpiente en salsa y hasta ratas asadas. Singapur demuestra que es la ciudad del mañana llevando los ‘food court’ a los centros comerciales, con servicios públicos y aire acondicionado. Pero roban la autenticidad que se busca en Asia, donde lo suyo es degustar platos en su versión más caótica y cotidiana, como en Kuala Lumpur.

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Estambul: entre dos mundos (culinarios)
No es que comer en un restaurante turco salga muy caro, pero la gracia de comer en la calle tiene un encanto particular, y Estambul está plagada de puestos de comida. La pizza turca, ‘pide’, es uno de los mayores manjares. El ‘börek’ es una especie de lasaña de mil capas de pasta filo que puede ser dulce o salada, de queso, espinacas o carne. Los mismos ingredientes de los panecillos ‘poğaça’, y muchos más para elegir y rellenar la patata asada llamada ‘kumpir’. No falta el ‘kebab’, y otro tentempié famoso es el ‘balik ekmek’, bocadillo de pescado braseado con lechuga, cebolla y limón. Se sirve en las típicas barcazas otomanas de Eminönü, a orillas del Bósforo en el Puente Gálata. Y para picar durante el día, maíz a la parrilla, castañas o ‘simit’, rosca de pan con semillas de sésamo.

América: de tacos y empanadas
En los países del centro y sur de América se hace mucha vida en la calle, por eso la comida no podía quedar de puertas para adentro. Existen tantas variedades como países. Por ejemplo, en Argentina puedes tomar el choripán, una versión de nuestro ‘bollo preñao’ que consiste en un bocadillo de chorizo parrillero con salsa chimichurri. Y las empanadas que comparten con la vecina Uruguay. Las estrellas colombianas y venezolanas son las arepas, panecillos redondos semiplanos de maíz con diferentes rellenos. En Perú, Bolivia y Chile se toman los anticuchos, brochetas de carne con diferentes acompañamientos. Mientras que en Brasil comen toda clase de ‘salgadinhos’, aperitivos salados, como la ‘coxinha’, a base de carne de pollo mechada. O bocadillos como las tapiocas, creps de harina de yuca con relleno dulce o salado. Y si estás en México no hay duda: tacos y burritos son los reyes del ‘street food’. Bocados que también van ganando terreno a los perritos calientes en Estados Unidos, donde la comida mexicana está más que incorporada a su recetario. También al que está a pie de calle.
